FASCINANTE
y ENIGMÁTICO
El circulo es el símbolo solar por antonomasia, presente en todas
las culturas. En la nuestra también es símbolo de unidad,
de unión. Y la división del circulo es el resultado de una
reflexión sobre algunas bipolaridades arquetípicas (claro
- oscuro, luz - sombra, positivo - negativo) extraídas del pensamiento
de Jung. Aparecen, al lado del círculo, otras figuras geométricas
también ricas en valores simbólicos y rituales.
Con la intención de penetrar en la pintura de Lini quiero examinar
una "Partitura" del '96. El cuadro presenta tres elementos geométricos,
de los cuales, el central, diferente de los otros, es un cuadrado puesto
un poco sobre el centro del cuadro. Pero decir cuadro resulta, tal vez,
poco informativo porque Lini quiere o intenta mostrar un "objeto".
Al contrario de la intelectualidad de Mondrian, el artista realiza una imprimación
grumosa a base de yeso y cola a la que colorea para hacer resaltar su materialidad.
La “pieza” obtenida de esta forma, a partir de configuraciones
enigmáticas, deviene algo similar a un antiguo cipo o a una estela.
El grumo coloreado, luz que aflora radiante pero que no penetra, permanece
como envolviendo al "objeto" del cual es parte. Hay una dimensión
artesanal y un destino sacro, tal como lo hay en la pintura en taller de
un icono y su destino final de objeto de culto.
En una exhibición suya, en Pisa, admiré un cuadro ubicado
en el centro de una pared, uno de la serie de las "Partituras"
con el cuadrado central rico en grumos. Lo observé de cerca: era
evidente su consistencia material, como si fuera el frontis de un antiguo
armario exótico, con su color oscuro de tierra quemada, de umbrío
sotobosque. Diría, en suma, como si estuviéramos ante la presencia
de un objeto antiguo, acreditado, enigmático. No sabría decir
si tuve la impresión de una presencia humana, quizás no, pero
sí con seguridad, de una presencia afirmativa. Fue esta consistencia
la que me indujo a volver a aquella "Partitura", a aquel arcaico
aspecto suyo, alumbrado de luz etrusca. Es tal vez una mirada limitada,
impenetrable. Sin ojos, sin cara, sin cuerpo, sólo una mirada que
no alcanza o que, a la inversa, no conseguimos concretar: es la voluntad
de una mirada.
Si en los origines de una estela arcaica hay una idea antropomórfica,
aquí hay una pérdida de ella. Quizá Lini desea exactamente
esto: quedar asegurado en este objeto, sea como culminación de una
búsqueda incesante, sea, sobre todo, como revelación de una
idea sagrada; por lo tanto, en mi opinión, existe la probabilidad
de la búsqueda de una presencia paterna, asociada al color de la
tierra etrusca.
No está el deseo íntimo de ir más allá, de sondear
lo ignoto ni de revelar la materialidad de la tela, sino más bien
de remitir el universo en ese objeto mistificado por la luz, con su frontal
de armadura para conservar la propia autoridad.
Lo que cuenta es la energía que deriva de la relación con
este objeto, con este cuadro, en una dimensión que quiere ser sagrada.
El curso de la búsqueda parece volverse, en cierto sentido, una suerte
de teología: el acto que induce a creer que un ser sea allí
delante los ojos, dueño de la propia apariencia, queda aplazado y
no inmediatamente expresado.
Y esto es fascinante y enigmático: secreto que incita de nuevo a
buscar Paolo Emilio Antognoli, 1998 |

FORMA SIMBOLICA
Acrílico sobre tabla,
Cm.75x70,
2006 |

CHICA PARTITURA
Medium: Acrílico sobre tabla
Width: cm.65 Height: cm.65
Dated: 2003 |

MANDALA
Medium:Acrílico sobre masonite
Width: cm.76 Height: cm.78
Dated: 2003 |