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A partir de finales de los años 80, especialmente con la obra de
Philippe Bootz, empieza a aparecer obras etiquetadas bajo el nombre de
“poesía animada”, donde lo “visto” y lo
“leído” (si seguimos utilizando los conceptos antes
referidos) en una pantalla comienza a tomar vida, a moverse, a apropiar-se
de dicho espacio visible. Con la poesía animada, nos encontramos
con otro manera de enfocar el trabajo creativo de la literatura electrónica,
ya que se buscan obtener textos más “dinámicos”
con la introducción del movimiento y la temporalidad como componentes
básicos de su generación. Los poemas animados representan
una irrupción de la temporalidad en el interior de “la cosa
escrita”. Esta irrupción de la temporalidad en el propio
corazón de lo escrito introduce características de la lectura
oral en un objeto que no lo es en absoluto. [...]
Los textos poéticos animados son móviles, no se pueden capturar,
tampoco no son reproducibles. Parecen escapar al orden de lo finito, se
refieren a algo evanescente, que se acerca, paradójicamente, a
la oralidad. Haciendo esto, los poemas animados introducen otras modalidades
de la duración y de la temporalidad inéditas hasta ahora.
Un nuevo espacio donde cada palabra posee su propio espacio. Estas palabras
se dilatan y se encogen, convirtiendo el poema en la figura simbólica
de la fuerza de evocación de las palabras y del lenguaje.
Joan-Elies Adell
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COME SERA
Music: J.S. Bach / Text: A. Lini
Image: P. Delvaux |

DENTRO IL BUIO
Music: C. Debussy / Text A. Lini
Image: C. Brancusi |