LOS LUGARES DE LA ANUNCIACIÓN
Se trata de la versión virtual de una exposición que ha
sido realizada en un claustro del Renacimiento italiano, cerca de la iglesia
de S. Augustin, in Pietrasanta (Italia) en el año 2001. En cada
una de las cuatro paredes del pórtico del mismo claustro se dispuso
una pintura frente a la otra como para indicar la intención de
una disposición simbólica y ritual.
La pintura ubicada al final de este itinerario a lo largo del pórtico
del mismo claustro, estaba compuesta por un espejo colocado en el centro
del lienzo en el cual cada visitante o transeúnte podía
ver su propio reflejo. Los otros tres cuadros, respectivamente, presentaban
otras tantas formas simbólicas, comunes a cada época y civilización.
El círculo representa la noción de la totalidad, integridad,
la perfección original, la espiritualidad. "Dios es un circulo
cuyo centro está dondequiera y cuya circunferencia en ninguna parte"
(Hermes Trismegistus).
El cuadrado, símbolo de la Tierra, con sus lados dispuestos como
los puntos cardinales, limita las fronteras del universo. Las antiguas
composiciones, sobre todo las orientales, testimoniaron, en la disposición
simétrica de dos formas similares, la presencia de una doble naturaleza
dentro una misma estructura.
Y finalmente el espejo, frecuentemente reconocido en la tradición
pictórica como reflejo del alma, es el lugar donde el hombre se
conoce a sí mismo como fin y propósito de la creación
y donde el cielo y la Tierra cohabitan igualmente en una idéntica
sustancia.